dilluns, d’octubre 21, 2013

LÁGRIMA SECA.- LITA CABELLUT / GERARDO GIL (III)






"El duende es un poder misterioso que implica
otra manera de pensar y de sentir."
                                                                    LITA CABELLUT
                                                                                                           

 INTENSIDADES

La forma narrativa obedece a un ritmo, es la síntesis de una métrica que hace latir el tiempo en periodos regulares con un acento que modifica la longitud o la amplitud del lienzo. Esta propiedad vibratoria y musical aparece con evidencia en la serie "Lágrima Seca", donde los retratos y figuras que la componen nos transmiten una INTENSIDAD sonora llena de sensualidad, marcando un compás donde desaparecen y se diluyen las notables diferencias entre dos culturas que ya no tienen necesidad de recordar su pasado, ya no necesitan procedimientos especiales para fusionar su relato, pues los personajes representados llevan en su interior ese ritmo entrecortado, íntimamente guardado y al escucharlo un acento circunflejo se cierne sobre nuestro corazón, trasladándonos a ese territorio confidencial del diálogo interno, donde un conjunto de emociones se yuxtaponen, mezclando las ideas del saber hacer, del saber mirar o del saber escuchar.




Desde el origen, el grito es la mayor manifestación de excitación de la materia viva, ya sea en el dolor o en el placer. Un trazo sonoro, una envoltura verbal, un lamento exacerbado, nos recuerda que nos hallamos delante de un territorio vertiginoso que se extiende entre el cuerpo y los símbolos, entre el signo y el lenguaje, donde la palabra ejerce de boomerang entre el interior y el exterior de nuestros sentidos. Intuimos un grito profundo de alarma, de protesta y libertad que atraviesa las imágenes de los cuadros de Cabellut, dentro de un organizado delirio que va transformándose en poesía. Una poesía que inunda nuestros oídos con su música callada, con su sordo "QUEJÍO", que a veces por su INTENSIDAD, nos impide deambular entre los poros de sus enormes cuadros. Todo un abanico de interrupciones del pensamiento, queda relegado a la esfera del lenguaje, sin ejercer violencia alguna contra nosotros, más bien al contrario, con su muda melodía nos acompaña en nuestro viaje por un pensamiento ajeno que constituye una ruptura de la subjetividad. El "DUENDE" emana energía y con su ritmo musical nos va acercando a un universo donde los hechos cotidianos, serán considerados la fiel manifestación de nuestra forma de pensar y de sentir. Una visión muy sutil de la vida, adaptada a la capacidad humana de componer signos y figuras, dentro de un caos en perpetua rotación.




El concepto budista MONO NO AWARE, utilizado para transmitir en el arte oriental una sensación de bella tristeza, de triste melancolía, nos envuelve desde su fugacidad, insistiendo en los conceptos tiempo, espacio y materia como refugio para nuestra sensibilidad atravesando nuestros pensamientos en silencio. La complejidad y arbitrariedad de las texturas también son elementos esenciales en estrecha relación con la cultura oriental, concretamente con el WABI SABI o arte de la impermanencia japonés, ya que sin ellos, las piezas no sugerirían realmente la naturaleza de la evolución de un pensamiento, basado en la idea de la perfección como concepto inalcanzable. Este principio se refleja en las telas de Cabellut, cuya superficie no llega a tener un acabado suave y pulcro, sino al contrario, son el resultado de la descomposición de la naturaleza orgánica de sus propios materiales, tras un proceso de investigación muy complejo, que ha tardado más de cinco años en realizarse.




El lienzo se convierte en mesa de laboratorio, produciendo resultados sorprendentes, donde se añade  la expresividad de la propia materia en conjunción con diferentes capas de colores.
Para adentrarnos en el origen y evolución de la técnica pictórica de Cabellut, tendríamos que trasladarnos hasta el Antiguo-Egipto y descubrir el PALINSEPTO, basado en la idea de sobrescribir o repintar sobre papiros o tablillas de madera, diferentes textos y jeroglíficos que se iban superponiendo. Un método excelente aplicado a la pintura, donde la materia ordenaba el proceso creativo. Pintar, borrar y añadir nuevas capas de pintura, de forma casi simultánea, para hacerlas coincidir sobre la misma superficie. 





Más adelante e insistiendo en la misma idea, aparece la XILOGRAFÍA o UKIYO-E, que se desarrolla en Japón durante el siglo XII, consistiendo en un grabado o inscripción sobre madera de cerezo, que servía para estampar las telas. Se elaboraban varias planchas de la misma imagen, una por cada color y se iban estampando sucesivamente, una sobre otra en el mismo lienzo. A diferencia de la gráfica occidental, en Japón no se utilizaba la prensa, sino un redondel de cuerdas que servía para presionar sobre la parte trasera de la tela, con movimientos circulares. Un proceso artesanal que requería una gran habilidad y que fue aplicado a planchas de metal por Durero en 1498, para la realización de su fantástica serie "Apocalipsis". 




Avanzando en el tiempo, con el expresionismo alemán, surge la técnica del IMPASTO que también consistía en ir añadiendo sucesivamente, sobre una superficie espesa de pintura aún muy húmeda, colores y texturas que producían grietas y estrías por donde guiar el ojo más allá de lo visible, la mano e incluso el brazo del artista fuera de sus límites, consiguiendo un efecto tridimensional en las obras.Materia-fetiche, trazos y formas en conjunción con masas de colores, el significante sustituyendo de nuevo a la parte simbólica, un viaje en espiral de Auerbach a Tàpies hasta llegar a Richter, donde la depuración y sofisticación de ésta técnica alcanzará su punto más álgido. Aplicando la teoría del referente y asimilando la influencia de sus grandes maestros, Cabellut añade además a sus telas la técnica del CRACKING, proceso de destilación de las moléculas de ciertos compuestos químicos, que a altas temperaturas las transforma y ramifica en otras más simples, pero no menos impactantes.




Los cuadros que componen la colección "Dried Tear", van a concentrarse en un modelo del mundo en constante desplazamiento, entregándonos la identidad, la forma acabada de un rostro, como signo de lo estático, como superficie donde introducir nuestra subjetividad y sus fuerzas pulsionales. Un lugar de encuentro del conjunto de impulsos e INTENSIDADES individuales, que componen la vida humana. Sensible a ese "eterno retorno", reflejan el rumbo cambiante del rostro, transmitiendo la sensación de movimiento, intensificando las formaciones del espíritu. Parece como si los rostros estuvieran cuarteados, erosionados y en conexión con los demás rostros, en una red compleja que nunca se detiene. 





Una tensión constante entre umbrales y deslizamientos progresivos, que alteran el mundo cambiante de la existencia, rompiendo en su círculo vicioso con la tendencia a la uniformidad con la que imaginamos nuestro propio rostro, el signo más visible del perpetuo cambio. Un modelo de figuración que ata nuestro pensamiento a la ficción, a la fábula de un cruce quebrado de conexiones entre dos culturas en perfecta armonía. Oriente-Occidente, dos formas distintas de interpretar un mundo repleto de signos, de sustituciones simbólicas, de niveles dialécticos yuxtapuestos, en los que Cabellut actúa de mediadora, como alquimista de la materia, para restablecer el uso simultáneo de dos funciones correlativas: la imaginaria y la simbólica en el Arte Universal.



4 comentaris:

Anònim ha dit...

Muy bonito artículo y preciosa expo. Pero se dice palimpsesto. Antes de usar palabras complicadas, es mejor asegurarse...

Uve ha dit...

Qué fácil es criticar Don/ña Perfecto/a Anónimo/a...
Muchas gracias por tu artículo y tu trabajo, me ha encantado descubrir a esta artista, en este país siempre igual, hasta que no se reconoce tu trabajo fuera, ni puto caso... el país de la envidia y el critiqueo fácil (como puede comprobarse en el comentario anterior jeje). Un lapsus lo tiene cualquiera y más al escribir con estos chismes del demonio...

depilacion masculina ha dit...

Impactante ! ... Que Bello Trabajo - Felicitaciones.

manu ha dit...

Qué fácil es criticar a los que critican y qué difícil resulta criticar a los que critican a los que critican. Tanto, que creo que nadie me va a criticar por haber criticado a los que critican y, si lo hacen, en todo caso, les habrá resultado dificilísimo. Esperaba más técnica pictórica en la técnica de Lita y menos Camilo Psesto. No obstante, me gusta que la prensa resalte la su condición gitana como algo positivo, aunque no tanto la sórdida historia de la madre gitana y prostituta que la abandonó. Valoro, sin embargo, la capacidad de Lita para sobreponerse a estas trágicas circunstancias.